Corralones cargando pedidos por teléfono porque odian el portal B2B
El dueño del corralón abre WhatsApp muchas veces al día y revisa los mails una vez.
Detesta entrar al portal B2B.
Cuando un capataz llama un sábado a las 18 hs porque le falta cemento para el lunes, no hay nadie.
Los pedidos por teléfono saturan la mesa de atención todos los días.
Cada cotización con precios diferenciados por cliente, obra, zona y canal genera errores que se traducen en días de discusión y refacturación.
Los asesores técnicos atienden consultas básicas de instaladores en vez de cerrar provisiones grandes.
El pedido que debería entrar en minutos termina tardando horas.










